Celebrar la vida
En una carta desde La Habana, difundida por sus fans, el escritor Leonardo Padura – autor, entre otros, del libro El hombre que amaba a los perros -, escribe sobre la vejez. En sus 70, nos cuenta qué es lo que festeja.
En una carta desde La Habana, difundida por sus fans, el escritor Leonardo Padura – autor, entre otros, del libro El hombre que amaba a los perros -, escribe sobre la vejez. En sus 70, nos cuenta qué es lo que festeja.
Sabrina vivió una de las mayores perturbaciones que puede masacrar a un ser humano. Una masacre que es interior y tiene la particularidad de dejar con vida al afectado. Vivo, pero con la sangre y los cortes que no se terminan de cicatrizar.
Nacida en Villa Crespo en 1977 y residente en Francia, la escritora evita dar un juicio definitivo sobre la versión de cine «Matate amor». Humanidad tuvo una visión crítica. La escritora no se priva, empero, de polemizar en redes.
Entre los dedos de una persona se juega mucho, tanto el futuro de otros seres vivos como el del portador de la acción. ¿Cómo sobrevivir al arrepentimiento? ¿será acaso lo que impide el descalabro de esta especie?
«La objetividad es siempre discutible, pero en estas páginas no se pretende esquivar la polémica». Así se lee en la contratapa del libro de Daniel Miguez, «San Martín en persona», un texto del escritor Guillermo Saccomanno.
Como un entrenamiento de supervivencia describe el escritor japonés su manera de trabajar. No siempre fue así y que le haya resultado fructífero a él, no entraña una receta universal. Al contrario, cada uno con su propio sistema.
Bruno sabe que lo que verdaderamente quiere, lo tiene. Esa certeza autocumplida lo acompaña desde hace años, y con semejante poder hizo un pacto. Uno de esos que solo pueden elevarlo a uno como especie, lejos de la impunidad y la destrucción.
Se supone que a todos nos llegará la hora de ser adultos mayores. Susana, de casi 80 años, experimentó el avasallamiento del apuro ajeno en el supermercado. Justo cuando estaba en un momento en el que se sentía una adolescente.
Entre las misivas distinguidas en la 2a. Maratón Epistolar 2025 (por iniciativa de las escritoras Agustina Caride y Soledad Vignolo), sobresale una de Soledad Rivero Álvarez. La consigna predeterminada era la frialdad. Vaya si el destinatario recibió toneladas de témpanos.
En una nueva entrega de la historia de «El heredero escondido», el desenlace de Catalina. Un personaje que protegió al último de los Zanmindi luego de que los revolucionarios acabaran con toda la familia real.










