Literatura

La epifanía es como un click

El libro de la semana. De Haruki Murakami

Una tarde de abril, el escritor fue a ver un partido de béisbol. Jugaban los Yakult Swallows, equipo del que Murakami es hincha, contra los Hiroshima Carp. Estaba por batear Dave Hilton, de los Swallows. Cuenta el autor de Tokio Blues: “En la segunda parte de la primera vuelta, cuando Sotokoba realizó el primer lanzamiento, Hilton bateó con un bonito golpe efectuado hacia el ala izquierda y logró avanzar hasta la segunda base. El sonido limpio del bate dándole a la pelota resonó por todo el estadio Jingû-kyûjô, y se oyeron unos pocos y dispersos aplausos por los alrededores. En aquel instante, sin antecedente ni fundamento alguno, pensé de pronto: «Sí. Quizá también yo pudiera convertirme en novelista». Todavía recuerdo con claridad lo que sentí en aquel momento. Fue como si algo descendiera despacio, revoloteando, del cielo y yo pudiese tomarlo limpiamente con ambas manos. ¿Por qué razón fue a parar aquello por casualidad a las palmas de mis manos? No lo sé. No lo sabía entonces y sigo sin saberlo ahora. Pero, fuera cual fuese la razón, aquello, en definitiva, ocurrió. Aquello, no sé muy bien cómo llamarlo, supuso una especie de revelación. Quizá la palabra que mejor lo defina sea «epifanía». Y, a raíz de aquello, mi vida cambió por completo. En el instante en que Dave Hilton dio, como primer bateador, aquel hermoso y certero golpe en el Jingû-kyûjô. Después del partido (recuerdo que ganó el Yakult) tomé el tren, fui a Shinjuku y compré papel de escribir y una pluma estilográfica.”