Argentina Política

¿A qué juega Larreta?

Estampilla de Alberto (por añadidura, de Axel, menos pegado), debido a la pandemia, está en duda su proyección al plano nacional. ¿Se animará, en su momento, a patear el tablero?

Son tantos los problemas de la Argentina – sanitarios, económicos, políticos y sociales -, que plantear hoy una ruptura entre Gobierno y oposición, ambos con internas expuestas, algunas más que otras, parece un desatino. El empate o cuasi empate, porque ahora administra el peronismo (que no existe según proclamó Julio Bárbaro, pero estar, está) con un antiperonismo que se manifiesta con fiereza esporádica (a través de precipitados cacerolazos, molesto con lo que definió como una infectadura), no hace más que trabar la dirección del país.

No es oportuno, pero ya hay justicialistas que reprochan la moderación del presidente Alberto Fernández (no cuando anunció la intervención y expropiación de Vicentin, esto último aún en duda), por su trabajo conjunto con el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodriguez Larreta, para contrarrestar los efectos venenosos de la pandemia que está haciendo estragos en el AMBA y Chaco. Sin que esto suponga – debe destacarse -, dejar de hacer notar los elogios que recibe la Argentina desde el exterior por la manera de enfrentar el virus, en comparación sobre todo con Brasil y Chile, dos vecinos mucho más escorados.

¿Trabaja Larreta para desbancar a Mauricio Macri, quien se bajó de la tribuna? ¿Explora una alternancia con el peronismo moderado, del que Alberto y Sergio Massa, serían dos de sus abanderados? ¿No se arriesgará y dejará construir a los “duros” o a los “socialdemócratas” radicales que esperan para irrumpir con pretensiones de hegemonizar lo que fue la coalición Cambiemos, ganadora frente a Cristina Kirchner, en 2015? ¿Anotó que la UCR no aceptará más ser furgón de cola del PRO?

El politólogo Alejandro Katz, como refirió Humanidad, no le dió chances a Larreta, por su perfil municipalista. No tiene dotes de estadista, soltó. ¿Será por eso que el “intendente” se salió ahora del libreto y se opuso a la “intrusión” estatal en Vicentin? Lo ensalzó el líder del Frente Renovador Massa, quien en la coalición del Frente de Todos, debe convivir y enfrentar a la vez a los kirchneristas más duros, que tiene una conductora: Cristina. Se lo vio cómodo en el Congreso junto a Miguel Pichetto, el candidato a vice de Macri que hizo un elogio de la traición, y está próximo a ser uno de los 6 miembros de la AGN, bajo el mando del radical Jesús Rodríguez.

LEER MÁS:

La periodista Nancy Pazos, quien estuvo casada con el vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, opinó sobre Horacio, al que frecuentó de joven.

“A las personas que durante toda la vida tuvieron un jefe – generalizó -, les cuesta mucho dejar de tener un jefe. Ojalá se anime. Yo lo conozco desde los 18 años…y creo que desde la cuna soñó con ser Presidente… ojalá que oficialismo y oposición no fueran tan antagónicos”.

Hay “hinchas” para todos los gustos. Otro periodista, al que llaman “el malo”, Eduardo Feinmann, proyecta para 2023 a Larreta junto a María Eugenia Vidal. “Horacio sería un gran Presidente”.

Prácticamente un paria dentro del FdT, el exsuperministro Julio De Vido, es implacable desde su arresto domiciliario:: disparó contra los “hdp” que habrían fugado 50 mil millones de dólares. Atacó la lenidad hacia Larreta. No quiere que condescendencia ni que le “tiren una soga”. Lo mismo expresó Gabriel Mariotto. No es el criterio de Fernández, quien arrastró a la foto tripartita al gobernador Axel Kicillof, un mimado de Cristina.

“Nuestra tolerancia – advirtió De Vido – va a hacer que Larreta sea Presidente en el 2023 y vuelva a joder a los jubilados y a (la Fundación) Favaloro, con toda la mugre que hizo en la ciudad de Buenos Aires”.

LEER MÁS:

De probada afinidad con el peronismo a cargo del poder (dijo con cifras que la popularidad de Alberto está por los aires a raíz de su comportamiento frente a la cuarentena), al analista Artemio López exteriorizó su disgusto por la cercanía entre el Presidente y Kicillof con Larreta.

Aclaró que programáticamente “no tienen nada que ver”. Acusó a Larreta de formar parte del “desquicio” que hizo Macri, para crecer “construyendo un camino paralelo”. Porteñidad al palo.

Los que recuerdan la adhesión de Larreta al menemismo de los `90, lo tironean para que explore una variante con el peronismo “no autoritario y republicano”, en el que encuadrarían gobernadores e intendentes no cristinistas. Futurología.

Artemio, vivo, no hizo predicciones. Algo arriesgó: Larreta, en funciones “es menos robusto” que Macri “aún golpeado y en crisis”. Y por eso para él (además de las razones objetivas de la pandemia, que no repara en los colores partidarios para atacar), su proximidad con Alberto “es un activo” que lo eleva también ante la opinión pública.

No son momentos para boberías domésticas. El mundo es un tembladeral. Argentina, un pantano. Sus dirigentes llevan en el ADN la partición que existe en toda la sociedad. De allí las especulaciones vanas acerca de un modelo que no se termina de conformar en un territorio ubérrimo, concentrado en CABA y el Gran Buenos Aires, donde pululan los más ricos con los más pobres. Los corredores con los cartoneros.

Periodista. Trabajó en Crónica, NA, DyN, Clarín, Televisión Pública, Canal 13, La Nación y en el diario Río Negro. Becado por la Universidad de Harvard, asistió a cursos de perfeccionamiento en Boston, Estados Unidos. Además estudió en Alemania y Francia.

0 comments on “¿A qué juega Larreta?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s