Vivir atrapado por lo que no pudo ser
Un tema recurrente en la obra del novelista japonés Murakami es la melancolía que produce el paso del tiempo y el peso emocional de aquello que no pudo ser. Una invitación valiosa a prestar atención al presente.
Un tema recurrente en la obra del novelista japonés Murakami es la melancolía que produce el paso del tiempo y el peso emocional de aquello que no pudo ser. Una invitación valiosa a prestar atención al presente.
La fotografía de Sara Facio (1932-2024) refleja toda una época. El texto de Julio Cortázar (1914-1984), describe excitantes metaforfosis. No hay deleite más grande que leer un diario en papel, comentó nostalgiosa Mirta Cervera.
Hay varios textos de Borges sobre los argentinos y el tango. Uno cobra vigencia conceptual porque aborda el tema de la moralidad, tan en boga en la actualidad y con puntos de vista opuestos. El vivo vive del zonzo…
En su muro de Facebook, Miriam Lewin, quien estuvo secuestrada en la ESMA en 1978, contó una anécdota del excapitán de la Armada Jorge Acosta, que deja pensando sobre la palabra «chupar». Le irritaba escuchar a Luis Brandoni.
Autodefinido como un cristiano sin Dios, el periodista Hernán Brienza elucubró sobre la fe. Ahora, que en el mundo los poderosos simulan ser el Mesías, resaltó la sensibilidad, inclusora de los sentidos y lo racional.
En el Espectador Errante, Julio Bustamante, a propósito de la obra Desde el Jardín, sostuvo que quienes quedan más expuestos son las élites (políticas, empresarias, periodísticas), que suelen deslumbrarse por la superficialidad que ellas mismas crean.
Sobre la insoportable levedad del no ser, escribió Sergio Sinay. Lo hizo luego de que un lector le dijese que que no da para profundizar tanto sobre la resurrección tecnológica actual. Para el periodista una consigna del presente es no pensar.
En sus redes, Katja Alemann analizó lo que sucede en el mundo. Dijo que los que se movilizaron en USA y en Argentina fueron apenas el 2% de la población. El 98% restante lo siguió impotente por las pantallas.
Sí, es posible ser feliz. Sin embargo, el sistema que hemos armado como especie lo restringió tanto al punto de convertirlo, por momentos, en una descarada mentira.
Serrat, como no podría ser de otra manera, sigue rezumando poesía en sus declaraciones públicas. A los 82 años, recuerda que su niñez no fue muy amable, pero sí muy querida y con raíces humanísticas que lo siguen nutriendo.










