Literatura

Tarde o temprano la vida te da revancha

Es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites. Apasionado, como niño que no termina de crecer, el pediatra Horacio Garavaglia, tiene tiempo para todo. En esta ocasión, nos cuenta de uno de sus libros de cabecera: El amor en tiempos del cólera.

Es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites. Apasionado, como niño que no termina de crecer, el pediatra Horacio Garavaglia, tiene tiempo para todo. Atiende en sus consultorios de los barrios Lugano y Caballito, nunca apaga el celular, organiza bicicleteadas por todo el país (hasta se dio el lujo de recorrer Europa a pedal), y es un deportista nato: fútbol, tenis, atletismo, trekking, lo que sea para cosechar amigos y recrear fantasías

Siempre está en movimiento. Y lee mucho. Parece tomar prestada esta frase de un libro que recomendará a los lectores de Humanidad, para presentarse: “Ya me sobrará tiempo para descansar cuando me muera, pero esta eventualidad no está todavía en mis proyectos”.

Le roba la idea al escritor Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, cuando propone deleitarse con “El amor en los tiempos del cólera”, donde hay varias historias que confluyen en el particular romance entre Florentino y Fermina, que se vuelven a unir físicamente tras una separación de más de 51 años.

Hay personajes entrañables. Por ejemplo, el médico que con un humanismo fatalista sostenía que “cada quien es dueño de su propia muerte, y lo único que podemos hacer, llegada la hora, es ayudarlo a morir sin miedo ni dolor”. O un amigo de éste, que había decido que nunca sería viejo.

“El amor en los tiempos del cólera te enseña que nunca hay que abandonar una ilusión. Hay que perseverar – afirma Garavaglia – y tarde o temprano, la vida te da revancha”.

“Cada quien es dueño de su propia muerte, y lo único que podemos hacer, llegada la hora, es ayudarlo a morir sin miedo ni dolor”

Florentino nunca dejó de pensar en Fermina, luego de que ésta lo rechazara, siendo ambos jóvenes. Los sentimientos del amante se expresaban de dos maneras: “amor del alma, de la cintura para arriba y amor del cuerpo, de la cintura para abajo”.

Garavaglia no quiere dar muchas pistas. Pero cuando habla sus palabras transmiten amor. Un amor imposible de vencer. Todo, tarde o temprano, llega, nos dice y nos remite directo al colombiano García Márquez, conocido mundialmente por “Cien años de soledad”.