Filosofía Vida

La sociedad embadurnada en locura

Qué cosa rosa. Una vida maravillosa sorprende a cada persona que nace en esta Tierra hermosa. Dulces, pequeños y ensangrentados, nacemos gritando y llorando. Rosados, nos vamos armando. Nos vamos creando.

Somos manipulables. Mejor dicho, somos claramente manipulables. Todo está medido por unidades inventadas a propósito de obtener determinada medida. De a poco, vamos confeccionando nuestro propio traje y/o nuestro primer vestido.

Las costuras pueden ser distintas. Los colores también. Pero a simple vista, cada creación puede lucir, simplemente, igual al resto. ¿Por qué? Hemos puesto todo nuestro empeño en hacer de nosotros algo único, especial e intrépido. Sin embargo, salimos igual a nuestro compañero de banco. Igual o parecidos. El caso es que al pasar el tiempo, los gestos se repiten más, las formas de expresarse y pensar se reproducen y se contagian inevitablemente al ser humanos (Leer luego “La contaminación humana”).

¿No será, quizás, que esos pedazos rosas o morochos, “color piel”, que van naciendo a lo largo del planeta, son exactamente lo mismo? ¿No será que al desarrollar nuestro potencial mental y físico ansiamos separarnos del otro, así como un adolescente se separa de su padres o un individuo de la tercera edad se aleja de la juventud porque piensa que “ya está viejo para eso”? ¿No será que lo deseamos tanto y que por ende, terminamos consiguiéndolo?

La vida es perversa. O más bien la humanidad lo es. Perversa en el sentido más cariñoso posible. Al final del camino, por decir en los momentos culmine e irrepetibles de iluminación personal, nos enseña que nada es absoluto y que la creencia en la superioridad o en la eternidad de nuestro modo actual de vida actual es irreal. En otras palabras, una estupidez. No seremos así siempre. Algo cambiará. Sin embargo, debemos llegar a comprender eso para no sufrir de más.

Hasta que entendamos que nuestro paso por la Tierra es enorme y absolutamente trascendente para nosotros mismos, y para la sociedad también, ya que lo que hagamos cada día de los próximos años puede cambiar la historia universal, habremos transitado por múltiples etapas de emociones y experiencias intensas. ¿Por qué todos pasamos por lo mismo, por el mismo “derecho de piso” que la vida nos trae para “aprender a ser felices”?

La felicidad es un tema “boom” en estos tiempos. Claro está que se ha hablado de esto en la antigüedad, pero hoy gran parte de la sociedad está decidida a ser feliz. Será que esa necesidad de desapego, de alimentar nuestras propias costumbres (que no son más que las costumbres de una cultura que aprendemos desde pequeños) y de llevar hacia afuera el mal humor y la tristeza, terminamos embadurnados en la locura. Una locura inminente en sociedades con humanus que nacen iguales pero que crecen desigualmente.

 ¿Será ese, finalmente, el problema que nos enloquece?


Leer más de Joaquín: Fin de ciclo

0 comments on “La sociedad embadurnada en locura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s