Literatura Reflexión

Estar

Relato de un torneo. El atletismo llena el tiempo de jóvenes y adultos. Compartir con gente que tira buena onda y que te quiere hace a la vida algo envidiable.

Estoy pensando en llegar, pero recién salgo. Muevo mi cuerpo y trato de que mi mente no quede atrás. Mis músculos me acompañan, esforzándose más y más.

Intento pasar a quien tengo delante mío. Lo logro. Mantengo el ritmo pero luego me doy cuenta de que la persona a la que perseguía ahora se convirtió en mi perseguidor. Escucho su respiración. Parece cansado al igual que yo. Me mantengo… sí, sí… hasta que vuelvo a ser el que queda atrás.

Faltan 100 metros y todo esto terminará. “¡Pasalo, pasalo!”, me gritan mis compañeros, dándome un impulso tremendo. Pongo cara de bestia y trato de comérmelo.

No pude. Llego a la meta, cansado como nunca, pero contento porque mejoré mi marca. Palmeo la espalda de otro corredor y nos tiramos buena onda: “Bien, estuviste muy bien”. Algunos parecieran estar cerca del desmayo pero todos se recuperan prontamente.

Salgo de la pista y me reencuentro con mi felicidad. La Vida me dio nuevamente un momento de alegría. Me tiro al pasto y acaricio el cabello de mi madre, de color verde, sujetado firmemente a la tierra.

Aquel día estuvo genial. Seamos más o menos rápido, lo importante es correr. En el atletismo se respira. ¿Qué más bello? Estoy vivo, estoy loco, estoy enamorado. Estoy.

Escritor y estudiante. Fundó Humanidad el 2016 a sus 15 años de edad.

0 comments on “Estar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s