El que no era
No lo dudó y, desde la puerta del corral, le asestó dos tiros: uno en el lomo y otro en la cabeza. De repente todo era silencio, el animal había caído.
No lo dudó y, desde la puerta del corral, le asestó dos tiros: uno en el lomo y otro en la cabeza. De repente todo era silencio, el animal había caído.
El cuento de Eduardo Sacheri, de 1995, rememora la final entre la Argentina y Gran Bretaña, donde Maradona se convirtió en leyenda, cuatro años después de la derrota de Malvinas.
La RAE, al cumplirse el viernes 64 años del fallecimiento de Pío Baroja, apeló a unas citas de «El árbol de la ciencia». En pandemia, Humanidad rescató su cuento «Orgía macabra».
Cuento sobre la República de Asram, un país ficticio que al terminar el reinado de Nicolas IV, éste decide ocultar a su hijo en tierras lejanas para que no sea capturado por los revolucionarios.
El chileno José Donoso (1924-1996), describe encuentros con una desconocida, cuya presencia no era más que una repetición de otras situaciones vividas antes.
Mini relato sobre un joven que transitó por un terrible accidente, el cual le enseñó a vivir de otra manera.
Solo, falleció el 19 de febrero de 1937, en el Hospital Clínicas de Buenos Aires, el excelente cuentista Horacio Quiroga, nacido en Salto, Uruguay, en diciembre de 1878.
Estruendos, sonatas, presencias, velas, un reloj antiguo, resuenan en este cuento de Agustín Groppo. Es imprescindible para el tiempo – dice -, que los objetos sigan con su vida.
Hay historias, no por atorrantas, menos enternecedoras. Como esta de Eduardo Sacheri, autor de la novela en la que se inspiró el director de la película «El secreto de sus ojos», ganadora del Oscar. La amistad y el compromiso barrial.









