Esperándote
Doña Elisa, una septuagenaria solitaria de un pequeño pueblo, pasa sus días esperando en el único banco de la estación de tren local. Anhelando el amor y sin interés en nada más, espera a su Don Juan.
Doña Elisa, una septuagenaria solitaria de un pequeño pueblo, pasa sus días esperando en el único banco de la estación de tren local. Anhelando el amor y sin interés en nada más, espera a su Don Juan.
En veda electoral, que mejor que regodearse con este cuento de 1995, escrito por Sacheri. Se quedó, a pesar de sus convicciones, en el presente de1986, cuando Maradona le roba a los ingleses, vengándose de un afano más grave y ultrajante.
En un cuento inédito de «100% Negro», anticipado por Perfil, Roberto Fontanarrosa (1944-2007), aseguró que la gente sabe distinguir, más allá del resultado, entre el jugador en serio y el simple calesitero.
Por cuestión de minutos, Augusto ve el beso de un filósofo con su pareja. El amor entre el padecer de la ciudad, los deberes del estudiante, y el café que acompaña hasta la hora de cerrar el local.
El cuento zen funciona como una espada que corta el nudo de la mente. Los siete tarros de oro dejan más de una moraleja: la avaricia empobrece los espíritu y el desapego contribuye a la felicidad.
¿Cómo se divierte un simulador? Disfrazarse es un juego que incorporamos desde pequeños, pero cuando la adultez llega las cosas se vuelven más serias. O al menos las consecuencias lo son.
¿Quienes necesitan sangre para sobrevivir? Un mosquito molesto, zumbando como helicóptero, podría estar trabajando a favor de algún ser en busca del elixir que llevamos dentro.
Un excompañero – amigable y algo escondedor -, del diario Río Negro, comentó que este cuento de Fabián Casas, en @elDiarioAR), es el mejor del verano, lejos. Gracias por el fuego.
La noche se ve interrumpida por un ser que grita. Con sus sonidos provoca un malestar en el vecino que, recién cuando se levanta de la cama, asusta al alborotador.
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