Anónimo con moraleja
El escritor argentino César Aira confesó que dio por terminada irónicamente su vida por no adaptarse al nuevo mundo. En este relato anónimo una anciana apela a su experiencia para sortear las trabas de la modernidad.
El escritor argentino César Aira confesó que dio por terminada irónicamente su vida por no adaptarse al nuevo mundo. En este relato anónimo una anciana apela a su experiencia para sortear las trabas de la modernidad.
Al abordar el pase de Juan Manzur a la jefatura del gabinete nacional y verse obligado a dejar la gobernación de Tucumán en manos de Osvaldo Jaldo, Jorge Asís recordó el cuento de otro periodista y escritor, Fray Mocho.
Un presentimiento, genialmente descripto por el Nobel de Literatura colombiano García Márquez, en 1975, debería servir de llamado de atención ante la pandemia que es letal y amenaza la salud mental de la humanidad.
Mempo Giardinelli compartió por las redes «Zapatos», uno de sus cuentos más populares. Allí se detiene en la incapacidad de aceptar comentarios ajenos y en la manía de querer cambiar a la gente.
¿Dónde debemos buscar la serenidad para actuar responsablemente ante el azote del coronavirus? Un joven escritor italiano, Alejandro Frezza, es el autor de «El capitán y el mozo» y no Jung o García Márquez.
¿Qué puede suceder cuando alguien con depresión nerviosa va en busca de descanso a una campiña con varias cartas de recomendación? La respuesta irónica nos la da el inglés Saki.
Del libro «El castigo de Dios», el escritor y periodista Mempo Giardinelli, seleccionó el cuento «Frontera», para compartir con sus seguidores en redes sociales.
Gracias a la generosidad de algunos escritores – en este caso, de Guillermo Martínez -, Humanidad reproduce «Felicidad clandestina», de Clarice Lispector, publicado por Infobae.
Guillermo Martínez refrescó un relato de Pablo de Santis. El escritor (@leoysubrayo), lo difundió tras conmoverse y encontrar similitudes con una historia real de la hija de Martín Karadagián.
No lo dudó y, desde la puerta del corral, le asestó dos tiros: uno en el lomo y otro en la cabeza. De repente todo era silencio, el animal había caído.










