«No se puede ir a una guerra con escarbadientes»
Alberto decidió dotar de fondos a Kicillof – tocando la caja de Larreta -, para sortear el grave conflicto policial. Se mostró comprensivo y dialoguista, sin aceptar un delito institucional.
Alberto decidió dotar de fondos a Kicillof – tocando la caja de Larreta -, para sortear el grave conflicto policial. Se mostró comprensivo y dialoguista, sin aceptar un delito institucional.
El analista Burdman, en medio de la revuelta policial que podría tener un desenlace hoy, aceptó que el Presidente y la Vice son distintos, pero coinciden en cómo administrar la crisis.
Artemio López, no se mostró sorprendido con la sedición policial. Dijo que hay una ofensiva judicial, mediática y política para provocar un golpe de Estado con fachada institucional.
La respuesta la da en su portal, Jorge Asís. Menciona a cuatro, pero hay muchos más. Según el invitado a shows periodísticos, «los detractores» le dan fuerza estructural a la vicepresidenta.
En una segunda autocrítica, el retirado general Balza, afirmó que «ni un solo delirante se atrevería a golpear las puertas de los cuarteles». Lamentó brotes de violencia, intolerancia y odio.
El excandidato presidencial Lavagna, sin enredarse con Stolbizer y/o Pichetto, dijo que el interbloque que le responde en Diputados, busca mantener el máximo consenso.
La exradical y fundadora del GEN, tuvo varias frustraciones políticas. Sostuvo que su candidato presidencial en 2019 es hoy » funcional a la grieta».
Alberto dijo que la pandemia puede ser la perdición o la salvación. Reclamó acabar con la cinchada política, valoró a Cristina, pero afirmó que su único «jefe político» fue Néstor.
Fara dice que esa es la pregunta recurrente. Arriesga: el Presidente no quiere y además tiene una comunión conceptual con la principal referente del espacio.
Siguiendo el zigzagueante paso de Duhalde, a quien pidió explicaciones, el excandidato presidencial atacó al gobierno y a la oposición. Habló de un «fracaso sistémico».










