La ley es tela de araña
Suceden situaciones en la Argentina que se remontan a tiempos inmemoriales. Un día como ayer, en 1872, Martín Fierro escribió estos versos, asociados a otros, que reflejan la esencia del poblador de nuestras pampas.
Suceden situaciones en la Argentina que se remontan a tiempos inmemoriales. Un día como ayer, en 1872, Martín Fierro escribió estos versos, asociados a otros, que reflejan la esencia del poblador de nuestras pampas.
En una antiquisima entrevista concedida a Viviana Marcela Iriart, el novelista argentino Julio Cortázar (1914-1984), se explayó sobre la vida y la muerte. El prodigio maravilloso de ser humano, con todo lo bueno y lo malo que ello acarrea.
El filósofo Bertrand Russell (1872-1970), aconsejó a los intelectuales atenerse a los hechos y no desviarse por lo que deseen creer o les genere un beneficio; moralmente, se atuvo a un principio simple: el amor es sabio, el odio tonto.
Sasha Sagan, hija del famoso astrofísico fallecido a fines del siglo XX y que demostró entre otras cosas que somos polvo de estrellas, dijo que sus padres le enseñaron que vivir para siempre, no sería tan maravilloso.
Albert Camus, que obtuvo el Nobel de Literatura en 1957, tres años antes de su muerte en un accidente de auto, luchó contra todas las ideologías y solo le importaba la dignidad del hombre. ¿Cuál fue su íntima obsesión?
La autora hace un breve repaso sobre lo que dijeron al respecto grandes filósofos y estadistas, para concluir con unos versos de Juan Gelman, quien propuso abrir las ventanas para darle a la esperanza mil rostros.
Puesto a discurrir sobre el brevísimo instante del viaje existencial, Sergio Sinay, apela al reloj y la brújula. Alerta que no hay que confundir el destino con la dirección, por más que se parezcan mucho.
Absurdamente asesinado hace más de 11 años en Guatemala, el platense Facundo Cabral – en sus inicios conocido como el indio Gasparino -, dejó enseñanzas: el que muere, simplemente se nos adelanta, porqué para allá vamos todos.
Sergio Sinay, además de haber sido un aguerrido jugador de fútbol con vincha, insta ahora a hacer un balance sobre nuestras elecciones. ¿Los afectos los tengo por mí o por mi dinero y posesiones?
Profesor de Bellas Artes y académico, Jean-Léon Gérôme (París 1824-1904), escribió esta historia en 1896, referida a un entrecruzamiento entre la verdad y la mentira que tiene vigencia universal.










