"No jodan. La curva viene mal. Hay que pelear desde casa"
Con crudeza, el gobernador radical Morales reconoció la comandancia de Fernández en la lucha contra «el bicho» del coronavirus. Apostó a terminar como Alemania y no como Italia.
Con crudeza, el gobernador radical Morales reconoció la comandancia de Fernández en la lucha contra «el bicho» del coronavirus. Apostó a terminar como Alemania y no como Italia.
Lo avisó el canciller Solá. El Presidente Fernández, al desestimar el Estado de Sitio, exhortó a la sociedad a unirse, «pese a algunos tontos», para derrotar «al ejército invisible» de la pandemia.
En primera persona, el cardiólogo Martín Lombardero, señaló que el gobierno, muy bien asesorado, trata de aplanar la curva y evitar el crecimiento exponencial de los casos autóctonos. Conciencia social.
Lo admitió el ministro Daniel Arroyo, al diario catalán La Vanguardia. Sin embargo, detalló ventajas en el combate contra el coronavirus y la fuerte presencia estatal.
Las redes sociales y los servicios de mensajería como WhatsApp nos muestran imágenes de personas que en vez de quedarse en sus casas, prendieron el auto y se fueron a la ruta. Esta forma de ser no es exclusiva de los argentinos.
En Santa Marta, por streeming, el Papa oró por las familias obligadas a quedarse en sus casas, por el personal sanitario y las autoridades que adoptan medidas extremas.
La Organización Mundial de la Salud, elogió las medidas del Gobierno, acentuando que debe haber compromisos coordinados entre el Estado y la sociedad para luchar con visible prevención.
Hay un enemigo invisible. Los técnicos lo llaman COVID 19. En la tele lo escuchamos más sencillamente como coronavirus. El caso es que este pequeño y letal monstruito -hijo de vaya a saber quién- ya mató a más de 10.000 personas e infectó a alrededor de 250.000 en todo el mundo.
El sitio EP mencionó reticencia de empresarios de medios de la televisión o el cable, por una insinuación de Alberto, de disminuir los programas en vivo ¿Censura para acallar críticas?
Revolucionó el fútbol. A los 93 años nos dejó una de las glorias más brillantes del equipo de Nuñez, símbolo y contracara del «otro», Boca. Un buen ejemplo de rivalidad y admiración.










