El último baile
Parte de la nota de Mariana Verón en la revista Anfibia, con fotos de Charo Larisgoitia. Cristina no se resigna a no influir en las cuestiones de fondo. Entretela de las tensiones.
Parte de la nota de Mariana Verón en la revista Anfibia, con fotos de Charo Larisgoitia. Cristina no se resigna a no influir en las cuestiones de fondo. Entretela de las tensiones.
Sin enojos, es más con cordial familiaridad, uno de los principales ministro del Presidente, envió una carta al columnista que se hizo eco de «una versión subtropical del Goebbelismo».
«Es con todos», sigue subrayando
el presidente Alberto Fernández, en la previa al relanzamiento de un plan económico. Cristina influye desde un segundo plano estratégico.
Con un estado social convulsionado, el presidente intenta articular un diálogo y acuerdos con la oposición. Pero algunos periodistas, brocha en mano, esmerilan sin originalidad su figura.
Cuesta cortar la inercia de los desencuentros políticos. JxC mostró «satisfacción» por una invitación a dialogar con Alberto, pero pidió más tiempo y exclusividad.
Exsecretario de Medios Públicos, Jorge Sigal, con origen en el PC, reivindicó el «espíritu republicano y democrático» de Cambiemos, que anida en «casi la mitad de la población».
La irrupción exitosa de Massa, que no comparte por no ser inclusiva, la parada de Alberto, la sorpresa de un gobernador, la influencia de Cristina y el papel de la CGT, según Guillermo Moreno.
Para el politólogo norteamericano Levitzky la polarización es seria y moderada a la vez, con una sociedad civil muy fuerte. El peronismo, con vaivenes sigue siendo dominante.
La ministra de Seguridad, Sabina Fréderic, declaró que Berni «se disculpó» y que el periodista Verbiitzky fue «injusto» y poco «certero» al compararla con Bullrich. Temores y prevenciones.
Con tono sarcástico, el periodista K, criticó «el circo mediático» armado para detener a supuestos espías ilegales del macrismo. Atacó a la ministra Fréderic y al diario «Página 12»-










