Para vos, Abbott
Juan Hacha era un hombre bonachón. Y soñador. De los que sueñan cuando duermen y concretan sus sueños una vez que se despiertan. Algo recurrente rondaba su mente. Tenía suerte: había varios espejos en la familia.
Juan Hacha era un hombre bonachón. Y soñador. De los que sueñan cuando duermen y concretan sus sueños una vez que se despiertan. Algo recurrente rondaba su mente. Tenía suerte: había varios espejos en la familia.
Hay movimientos en el Gobierno tras el acuerdo con los acreedores externos. Alberto pide preservar la unidad, prevé cambios en el gabinete y lanzar un plan productivo para generar trabajo.
El rubro de los peluqueros fue uno de los más castigados por la larga cuarentena. Humanidad recogió las impresiones de Rafael Calderón, un artesano boliviano del barrio de Mataderos.
En el Frente de Todos, donde se reconoce la jefatura de Cristina y la Presidencia de Alberto, se prepara un «plan desarrollista» para cuando se encuentre el remedio contra el coronavirus.
Al dar continuidad hasta el 17 de agosto de la cuarentena interminente, el presidente Fernández, se mostró unido con Larreta y Kicillof. Pidieron más responsabilidad social.
El expresidente Sanguinetti, de Uruguay, elogio el brío y la potencia de Argentina, pero lamentó su floja institucionalidad. Se mostró pesimista con el futuro económico inmediato.
Castigados por la pandemia, se extrañan afectos. Nuestra memoria, empero, va al rescate de historias. Como la de Juan Iglesias, en una noche tormentosa en el Paddock de Palermo.
«Pepe» Mujica, ex presidente de Uruguay, se mostró maravillado por los avances científicos y tecnológicos, pero a la vez, lamentó que «los más desahogados» no sean más solidarios.
El excandidato a vice de Macri juró en privado como nuevo auditor general de la Nación. Lo hizo ante Massa y luego despotricó por zoom contra el papa Francisco, Tinelli y Caparrós.
En diálogo exclusivo con Humanidad, Martín Balza, rescató el mensaje presidencial a FF.AA «no contaminadas» con el pasado luctuoso de «Videla, Massera, Bussi y cía».










