Cómo influyó el lavagnismo en la ley de emergencia económica
El enojo, del diputado de Consenso Federal, Alejandro «Topo» Rodrígurez, permitió desentrañar el por qué de la eliminación del artículo 85 y la introducción del 53, sobre retenciones.
El enojo, del diputado de Consenso Federal, Alejandro «Topo» Rodrígurez, permitió desentrañar el por qué de la eliminación del artículo 85 y la introducción del 53, sobre retenciones.
El gobierno avanzó como una topadora en el Congreso. Ni «Albertismo», ni «Fernandismo». La consigna, por ahora, parecer ser, unitariamente, «frentetodismo».
En trámite super veloz, el peronismo convirtió en ley la emergencia de solidaridad social y reactivación productiva. Alberto, Massa, Máximo y Cristina, pusieron primera.
Con cambios, flexible Alberto con aliados tácticos, se le dio media sanción a la ley de solidaridad y emergencia en Diputados. Contrapuntos insalvables.
El economista Guillermo Calvo, propuso que los argentinos dejen de tirarse piedras entre sí y se preocupen primero por recuperarse antes de crecer. «El país es un enfermo casi terminal».
Alberto Fernández, decidido a sacar contra viento y marea la «ley ómnibus», aseguró que el acuerdo en la industria automotriz es el puntapié inicial para «el nuevo contrato social».
Cesó como titular del Tribunal Superior de Justicia de Jujuy Clara Langhe, quien se oponía a la liberación de la dirigente social. El nuevo tribunal «se despegó» de sus dichos.
El sábado, en Ferro (no se sabe si asistirá el presidente Fernández), unos 1500 delegados de la economía informal, fijarán posición respecto del nuevo proceso político.
Tomó varias medidas de fuerte impacto que pusieron en guardia a varios sectores, entre ellos el agropecuario. Cristina, en Avellaneda, propuso discutir a fondo «la matriz económica».
Alberto Fernández, con la venia de Cristina, está diseñando un plan, con ejes centrales en lo económico y en el funcionamiento de la justicia y los servicios de inteligencia.










