Se viene la cumbre entre Alberto y Cristina
Los integrantes de la fórmula del Frente de Todos, deberán explicitar el programa económico, y develar los nombres de los ministros y las autoridades del Congreso.
Los integrantes de la fórmula del Frente de Todos, deberán explicitar el programa económico, y develar los nombres de los ministros y las autoridades del Congreso.
Con el recuerdo fresco del inédito pase de mando de 2015, el gobierno parece dispuesto a atender las demandas de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
Máximo K., aún predicando «neoliberalismo nunca más», pidió ser «abiertos y tolerantes» con los que piensan distinto, para no caer en desgracias como las que ocurren en Bolivia y Chile.
Aún con discordancias y aumentos desmesurados de precios, hay una predisposición para transitar sin grandes conflictos hasta el traspaso de mando presidencial.
Los graves problemas regionales, no distraen al próximo gobierno de su cometido central: crecer con el motor estatal, domesticar la inflación y pactar con el FMI.
La inestabilidad violenta en países vecinos, que obligó a Evo Morales a refugiarse en México, es una prueba de fuego para el peronismo que asumirá el gobierno, 10 de diciembre.
El senador Fuentes, brazo derecho de Cristina, exhortó al gobierno a pronunciarse contra el Golpe de Estado en Bolivia, y ayudar a preservar su integridad territorial.
Alberto va mostrando la punta del ovillo de su gobierno. Duro con Macri y el FMI, solidario con los postergados y promotor de un acuerdo regional con eje en México y Argentina.
Alberto y la unidad del peronismo todo lo pueden: afirmó que la CGT será parte del gobierno después del 10 de diciembre.
Casi en simultáneo, el ex cortesano Zaffaroni, opinó que constitucionalmente corresponde que el Congreso disponga la intervención al Poder Judicial de Jujuy. La reacción de la UCR.










