Relato de un año nuevo
Estos ciclos imaginarios a los que les damos tanta importancia son más que un momento. Son la representación del cambio y del constante movimiento humano.
Estos ciclos imaginarios a los que les damos tanta importancia son más que un momento. Son la representación del cambio y del constante movimiento humano.
La vida, el amor y el sentido. ¿Existe un factor común que mueva a todos los individuos, sin importar las condiciones de su existir?
La vida es para todos y todas una aventura. Algunos la padecen más que otros, pero no dejan de estar en la misma laguna que los seres «completos» y felices.
¿Cómo es que se relacionan los Estados, la violencia y la meta de las sociedades para lograr un orden social pacífico?
Vivimos con construcciones. Ya no de cemento, sino que de ideas. Grandes e imponentes edificios de ideología se hacen ver frente a nosotros, mentes susceptibles a todo estímulo del entorno.
¿Qué es lo que hacemos cuando hacemos?
Fracasar o ganar: ¿son estas las únicas dos formas de vivir la vida?
¿Por qué, a pesar de satisfacer nuestras necesidades principales, seguimos creando y problematizando nuestra vida?
¿Quiénes son los que menos conocen de su existencia? ¿Por qué su pasión?
Podemos sentirnos completos, así como vacíos. Felices y tristes. ¿De dónde nace todo esto?










