La Argentina "se cerrará" por cuestiones sanitarias
Lo avisó el canciller Solá. El Presidente Fernández, al desestimar el Estado de Sitio, exhortó a la sociedad a unirse, «pese a algunos tontos», para derrotar «al ejército invisible» de la pandemia.
Lo avisó el canciller Solá. El Presidente Fernández, al desestimar el Estado de Sitio, exhortó a la sociedad a unirse, «pese a algunos tontos», para derrotar «al ejército invisible» de la pandemia.
Malamud coincide hoy con apreciaciones de ex canciller Bielsa de hace 9 años: Argentina es un desastre en tiempos normales y se agranda en los excepcionales.
Revolucionó el fútbol. A los 93 años nos dejó una de las glorias más brillantes del equipo de Nuñez, símbolo y contracara del «otro», Boca. Un buen ejemplo de rivalidad y admiración.
El Presidente, con el apoyo opositor, decretó la emergencia sanitaria, por el coronavirus. Humanidad supo que podría extenderse hasta el 15 de junio,asegurando el abastecimiento de alimentos, medicamentos y combustibles.
Ante un tema de la magnitud de la pandemia iniciada en China, además de las conductas individuales, hay que poner el foco en el papel de los medios y las redes sociales. Lo que se juega el Estado.
Si bien se detectaron 65 casos de coronavirus, la mayoría importados, es factible que se conozcan muchos más. Lo señaló el infectólogo Lopardo, uno de los asesores del presidente Fernández. «La clave está en identificar y aislar al virus». Atacó la «infodemia».
El coronavirus actúa como un revulsivo social y nos obliga a repensar el sentido de nuestros comportamientos. Los argentinos nos parecemos más a los italianos que a los chinos.
Con retraso (por el Operativo Sol y la pandemia de coronavirus), el ministro Berni, lanzará la semana próxima un plan de seguridad en la provincia de Buenos Aires que – alertó -, no es Suecia.
Alberto Fernández, pidió reflexión a la Mesa de Enlace. Avisó que será juzgada por toda la sociedad y marcó serias diferencias con la 125. Culpó del paro «a autoconvocados opositores disfrazados de chacareros».
El gobernador no desconoce las presiones ni la crisis del Superior Tribunal de Jujuy. Pero rechaza una intervención judicial. «Alberto tiene más problemas con Cristina que con nosotros», declaró.










