El beso de Darío
Por cuestión de minutos, Augusto ve el beso de un filósofo con su pareja. El amor entre el padecer de la ciudad, los deberes del estudiante, y el café que acompaña hasta la hora de cerrar el local.
Por cuestión de minutos, Augusto ve el beso de un filósofo con su pareja. El amor entre el padecer de la ciudad, los deberes del estudiante, y el café que acompaña hasta la hora de cerrar el local.
Jorge Luis Borges – sobre el destino de cuya obra hay dudas tras la muerte de su viuda, María Kodama -, figura entre los autores más traducidos del español a otros idiomas. También están García Márquez, Isabel Allende y Vargas Llosa.
El docente Mario Goloboff, al trazar una semblanza sobre Haroldo Conti (desaparecido y asesinado por la dictadura), rindió tributo a la coherencia entre concepción del mundo y del arte, escritura y vida, acción y pensamiento.
«En nuestra sociedad, un hombre que no llora en el sepelio de su madre corre el peligro de ser sentenciado a muerte», escribió Albert Camus. Susana Mitchell, introduce en «El extranjero», novela que desnuda el sin sentido de la vida.
¿Cómo se divierte un simulador? Disfrazarse es un juego que incorporamos desde pequeños, pero cuando la adultez llega las cosas se vuelven más serias. O al menos las consecuencias lo son.
¿Quienes necesitan sangre para sobrevivir? Un mosquito molesto, zumbando como helicóptero, podría estar trabajando a favor de algún ser en busca del elixir que llevamos dentro.
La noche se ve interrumpida por un ser que grita. Con sus sonidos provoca un malestar en el vecino que, recién cuando se levanta de la cama, asusta al alborotador.
Leer «El último encuentro» del húngaro Sándor Márai (1900-1989), invita a sumergirse en una historia de venganza, con un trasfondo femenino, entre dos amigos que estuvieron más de 41 años sin verse.
A 142 años de su fallecimiento, el próximo 9 de febrero, el profesor mexiano Parga Limón, convocó a una conferencia por zoom – libre y gratuita -, sobre el gran escritor ruso Dostoievski.
En las leyendas de Las Mil y una noches, algunos reyes, disfrazados, incursionaban en sus pueblos de Medio Oriente, para enterarse de lo que pasaba fuera del palacio. Ninguna semejanza con este cuento cómplice del Heladero y la Presidenta.
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